Me declaro agnóstico, y antes de eso fui ateo. Ante la iglesia soy un católico no practicante.

No tengo costumbre de rezar ni sé como hacerlo correctamente.

Este año murio mi padre de cancer renal después de tres meses que lo diagnosticaron. El punto es, que en su funeral fue vergonzoso que nadie de mis hermanos y nadie de su familia sabia rezar. Fué una situación incomoda.

Tuvimos que conseguir a alguien que nos ayudara a rezar en el velorio.

Lo anterior es sólo un recuerdo más de éste año que termina.