Original de Alberto Martínez Vara
Copiado sin permiso de http://albertomartinezvara.wordpress.com/2011/09/06/entrevista-espluznante/

¿Qué cáncer padece nuestra sociedad, que produce mexicanos que pueden quemar vivas a mujeres en casinos, sin piedad y sin remordimientos?

Posiblemente una respuesta la encontremos en esta entrevista que el periódico brasileño “O Globo” hizo en la cárcel a “Marcola”, el principal capo de la droga en Sao Paolo. Marcola es un hombre culto y preparado, pero su lógica y su ética son aterradoras. Juzguen ustedes sus conceptos sobre la sociedad enferma en que vivimos y la solución que plantea como única salida:

O Globo: ¿Usted es el Capo de Capos?
Más que eso, yo represento el inicio tardío de vuestra conciencia social. Yo viví y crecí en una favela, era la clase marginada invisible, ustedes nunca nos vieron. Pero hoy, gracias a la multinacional de la droga, somos muy ricos y poderosos. Ustedes ya nos vieron… y les damos pavor.

O Globo: ¿Quien es mas poderoso, ustedes o el Estado?
¿Poderoso un estado corrupto y manejado por incompetentes?  Nosotros tenemos mandos ágiles, ustedes son lentos y burocráticos. Nuestras armas son de última generación, ustedes tienen calibre 38. Nosotros atacamos, ustedes medio se defienden. Ustedes tienen la manía del humanismo, nosotros somos crueles y sin piedad. Nosotros somos ayudados por la población marginada, ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos, nosotros trabajamos con armas y productos importados. Somos “globales”.

O Globo: ¿Y no tiene miedo de morir?
No. Aquí en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo sí puedo mandarlos matar allá afuera. Nosotros somos hombres-bomba, en las favelas hay cien mil hombres-bomba. Ya somos una nueva “especie”, ya somos otros bichos diferentes a ustedes.

La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, la muerte para nosotros es la carne diaria, tirada en una zanja. Hay una enorme fuerza creciendo allá afuera, cultivada en el barro, educándose en el analfabetismo, diplomándose en las cárceles; 
es una especie de post miseria que  genera una nueva cultura asesina ayudada por la tecnología: satélites, celulares, internet, armas modernas. Es la mierda con chips y terabytes.

O Globo: ¿Y cual es la solución?
¿Solución? No hay solución, hermano. La propia idea de “solución” ya es un error. ¿Ya vio el tamaño de las 560 favelas de Río de Janeiro? ¿Solución, cómo? Sólo la habría con muchos millones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general. Y todo tendría que ser bajo la mano dura de un “tirano inteligente” que saltase por sobre la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del Legislativo cómplice y del Judicial que impide puniciones. Tendría que haber comunicaciones e inteligencia entre policías municipales, estatales y federales (nosotros hacemos hasta “conference calls” entre presidiarios…)

Y todo eso costaría billones de dólares e implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura política del país.

En resumen, ustedes precisan hacer una autocrítica de su propia incompetencia y su doble moral. Entiéndame hermano, no hay solución. ¿Saben por qué? Porque ustedes no entienden ni siquiera la magnitud del problema. Su sistema se pudrió.

Aterrador ¿verdad? Indudablemente nuestra sociedad tiene cáncer.  El síntoma es éste cambio mental en la clase marginada, pero la metástasis está enquistada en la clase alta que detenta el poder y el dinero. Y a esa clase, no le conviene que nos curemos…