Y que me lanzo al cine, al fín logré ver una de las pocas películas que han despertado en mi ansias por presenciar. Pero desafortunadamente no lleno mis espectativas, que tal vez fueron demasiado altas.

En terminos generales la película si vale la pena.
La música: instrumental y pretenciosa.
Los escenarios: maravillosos.
El vestuario: insuperable.
Efectos especiales: muy buenos.
El guión: forzado.
La actuación de Jhonny Depp: exagerada.

Y creo que el film fallo en los dos últimos puntos, algunas partes de la historia se sienten demasiado forzadas, a penas y la secuencia de eventos logra encajar.

La actuación de Jhonny Depp ésta vez no se sintió natural, en ocasiones incluso demasiado ‘afeminado’, con un par de diálogos confusos, faltó de esa chispa que hizo al Capitán Jack Sparrow un personaje memorable en The Curse of the Black Pearl. Analizando más a fondo su personalidad, ántes actuaba más como del tipo ebrio-sarcástico-sagaz, lástima que fue substituido por un delicado-burlésco-pseudotaimado ¿pirata? (já, ni él se la creyó ésta vez).

Volví a ver The Curse of the Black Pearl y hasta la música, siendo del mismo género, fue mucho mejor.

Quizá el de la falla fuí yo, al esperar demasiado, pero es que el filme anterior sencillamente fué divertido y espléndido.